¿Las brujas celebran la Navidad? ¿Qué es Yule? ¿Se pueden celebrar ambas cosas a la vez? Yule se celebra el 21 de diciembre en el hemisferio norte, coincidiendo con el solsticio de invierno y con la época navideña. Esta festividad dura hasta el 1 de enero. En el hemisferio sur se celebra el 21 de junio y dura también unos 12 días.

Los solsticios siempre han sido eventos muy poderosos para las brujas. Ten en cuenta que Yule, solsticio de invierno, solo coincide con la Navidad cristiana en el hemisferio norte. En el hemisferio sur, Yule coincide con Litha, el solsticio de verano y un poderoso catalizador de energías del que os he hablado en este artículo.

¿Qué es Yule?

Yule es una fiesta con un significado de renovación y preparación. Se comienzan a acondicionar los campos para el invierno y se eligen qué semillas se van a plantar para futuras cosechas. Es una época de preparación de la fertilidad y de ambiente familiar. Son días para recordar a los que ya no están con nosotros. La vida va a renacer en primavera y eso es motivo de celebración.

Además, a partir del solsticio de invierno los días empiezan a ser más largos y hay más horas de luz, en ambos hemisferios. Todavía quedan meses para abandonar la etapa oscura del año, pero empieza el triunfo de la luz.

El origen vikingo de Yule

El origen de Yule es escandinavo. Los vikingos, los celtas y los pueblos germánicos celebraban el Yule (Yuletide o Jul) con reuniones familiares, grandes comilonas, canciones y festividad. Es más, Yule no solo se celebraba el día 21 de diciembre, ¡duraba hasta el 1 de enero! Esta práctica ha quedado hasta nuestros días y se une el solsticio de invierno con el fin de año y el día de año nuevo.

Como curiosidad, en España las vacaciones de invierno de los niños duran desde el 22 de diciembre ¡hasta el 7 de enero!

Yule simboliza la preparación de la tierra fértil. Recordemos que nuestros antepasados organizaban su año según las etapas de la cosecha y ocurre lo mismo con Yule. Durante 12 días, se da la bienvenida al invierno como señal de que la primavera llegará. No todo lo que es frío y oscuro es malo, pues simboliza el descanso de la tierra y del cuerpo, la preparación, la prosperidad futura y la posibilidad de días mejores, con más luz y calor.

Esto es más acusado en los países más cercanos a los polos, ya que en los meses de invierno apenas hay horas de luz. De ahí que se celebrase con tanta algarabía la llegada del solsticio de verano y de los días largos y las noches cortas. La luz está ganando terreno a la oscuridad.

¿Había sacrificios?

Se dice que la noche del 21 de diciembre, para dar comienzo a los días de Yule, los vikingos sacrificaban una cabra en honor a Thor. Ese animal luego era cocinado y presentado en un festín. Los vikingos centraban sus rituales en la fertilidad y en pedir buenas cosechas para el siguiente año.

El Rey Roble y el Rey Acebo

En las tradiciones antiguas, se cuenta la leyenda de la batalla entre el Rey Acebo y el Rey Roble. El Rey Roble reina durante la mitad de la rueda del año, de Yule a Litha. Por su parte, el Rey Acebo tiene su victoria en Litha y es derrotado en Yule, cuando acaba su reinado.

El Rey Roble simboliza la luz, por eso su reinado comienza en el solsticio de invierno, los días se van haciendo más largos. El Rey Acebo simboliza la oscuridad y su reinado comienza en el solsticio de verano, los días se van haciendo más cortos.

Algunas creencias afirman que estas batallas entre ambos reyes tienen lugar en los equinoccios en lugar de en los solsticios. Otros creen que las batalla son en honor a la Diosa, para ganarse su favor.

Tradiciones en Yule

Aparte de sacrificios de animales y peticiones a los dioses, era tradición quemar el Tronco de Yule. Se trataba de un tronco que se había guardado el anterior Yule durante todo un año. En el siguiente Yule, se prendía fuego para que ardiese toda la noche del 21 (diciembre en el hemisferio norte o junio en el hemisferio sur) hasta el amanecer. Este acto simboliza el renacimiento, la renovación y preparación para otro año más, el “quemar” lo de este año y dar la bienvenida al siguiente año y a todo lo que está por venir.

También se aprovechaba esta hoguera para ahuyentar a los espíritus malvados y que no perturbasen las festividades y a la familia. Sería de mal agüero que un espíritu negativo estropease el Yule, ya que significaría mala cosecha y mal año.

Posteriormente, las cenizas de este tronco quemado se aprovechaban para fertilizar los campos de cosecha. El renacimiento de la vida. ¡Todo tiene su uso!

Yule también es un buen momento para hacer un altar y honrar a los ancestros. Son momentos de conexión con la familia y también hay que procurar conectar con los buenos espíritus. Para asustar a los malos espíritus se pueden hacer coronas de protección o amuletos con ramas de pino.

Puedes aprovechar para realizar hechizos para pedir prosperidad y buenos deseos, con objetivos positivos siempre en mente.

Incluso hay brujas que gustan de colocar un árbol de Yule. Este árbol simboliza la vida y la muerte, algo que está vivo y que volverá a la tierra a servir en el ciclo. Suelen decorar estos árboles con piñas, frutos y elementos naturales de temporada.

Características mágicas de Yule

altar yule

Durante Yule, es buena idea realizar reflexiones sobre lo que nos espera al acabar la etapa oscura. El triunfo de la luz sobre la oscuridad llegará y debemos tener todo listo para brillar.

Pero también es bueno hacer una reflexión de todo lo aprendido en la etapa oscura. Esto no es “el bien” y “el mal”. Una etapa no puede existir sin la otra y ambas son igual de importantes.

Durante el Yule era tradición seleccionar las primeras semillas que se van a plantar en primavera y aquellas que se plantan en invierno para que se florezcan en la etapa de luz. ¿Por qué no hacer lo mismo en casa? Elige qué quieres plantar y ¡llévalo a la práctica! Por ejemplo, tengo pensado plantar unas campanillas ahora en invierno para que florezcan en primavera.

El Yule coincide con el punto cardinal del norte, su elemento es la tierra. Los colores predominantes y con más carga mágica por estas fechas son el verde, el rojo, el dorado, el plateado y el blanco, colores de temporada.

Si buscas una hierba para conectar con ella, te recomiendo cedro, laurel o enebro. Los cítricos también son frutas ideales en esta época del año para los rituales o las ofrendas. Por supuesto, el muérdago es muy importante debido a su historia y leyenda.

En este vídeo cuentan esa leyenda, ¡es una pasada!

Para meditar durante el Yule, es recomendable emplear algún cristal mágico como el ojo de tigre para la buena fortuna o la esmeralda para la concentración. Sirven también las piedras transparentes como el cuarzo, símbolo de pureza.

Las saturnales romanas

Por supuesto, no podía faltar explicar cómo celebraban los romanos el solsticio de invierno. Al igual que en Samhain y la diosa Pomona, los romanos tenían su propio festival en invierno, las Saturnales, en honor a Saturno, dios de la agricultura y la cosecha.

Las Saturnales tenían lugar desde el 17 de diciembre hasta el 23 o 25 de diciembre (fecha que fue cambiando y alargando su duración con el tiempo) y tenían como objetivo celebrar la llegada del invierno. Esto conllevaba celebrar la preparación de la cosecha y el fin de los días oscuros. Recordemos que a partir del 21 de diciembre los días son más largos.

El pueblo romano celebraba banquetes en honor a Saturno. Las casas se decoraban con plantas y velas, para dar la bienvenida a la luz. También se hacían regalos entre amigos y familiares.

Otros países tienen celebraciones parecidas. En Japón se celebraba el resurgimiento de Amaterasu, la diosa del Sol. Los aimaras en el hemisferio sur celebran el 21 de junio el Willka Kuti, el retorno del Sol o año nuevo Andino.

¿Y la Navidad?

Como ocurre con otras festividades de los Sabbats, Yule tiene mucho que ver con la Navidad cristiana porque fue poco a poco modificándose para que ambas festividades coincidieran. Es un paso más de la cristianización de los pueblos europeos. Si te fijas, ambas festividades comparten características: un árbol decorado con elementos invernales, los colores propios de estas fechas, el sentimiento de nacimiento y comienzo de una etapa…

Ciertos investigadores creen que realmente el día 25 de diciembre no tuvo lugar ningún nacimiento milagroso, pero esto es algo de lo que solo se puede especular.

Sin embargo, lo que sí sabemos es que, en la época de Constantino I (el que dio orden de dejar de perseguir cristianos y acoger al Cristianismo como otra religión más del Imperio Romano), se hizo coincidir el día del nacimiento del Sol en Yule con el día del nacimiento del hijo de Dios, el 25 de diciembre. De esta manera, era cuestión de tiempo que ambas festividades se mezclasen.

Por otra parte, recordemos que la Diosa se percata de que dará a luz al Dios después de su muerte en Samhain. Este Dios renacerá en Yule, lo que coincide también con la tradición cristiana.

El nacimiento del Sol Invictus

yule sol invictus

Para que se entienda mejor el por qué de la coincidencia de la Navidad con otras festividades milenarias basta con mirar a los romanos de nuevo en el Imperio Romano Tardío, que también celebraban el nacimiento del Sol Invictus, Dies Natalis Solis Invicti, la natalidad del Sol Invicto.

¿Recuerdas lo que acabamos de contar sobre Las Saturnales? Pues justo al acabar, por el día 25 de diciembre, se celebraba esta festividad del Sol Invicto, dando paso a los días más largos, al nacimiento del Sol. ¿A que ahora todo tiene más sentido?

¿Cómo celebran Yule las brujas modernas?

En la actualidad, las brujas del hemisferio norte ven coincidir Yule con las navidades cristianas y muchas de sus costumbres se entremezclan como lleva pasando durante siglos. Otras tradiciones son comunes entre ambas fiestas y celebran una mezcla. La entrega de regalos, las cenas familiares, el abeto simbolizando el árbol de la vida o los deseos del nuevo año son actividades que puedes hacer para conmemorar Yule sin perder la tradición familiar.

Por ejemplo, si tienes confianza con tu familia, pide que se reúnan todos después de un buen banquete y que recuerden aquellas cosas del año que les han hecho crecer como personas o que ya no quieren mantener. Y aquellas que desean potenciar el siguiente año, como las cosechas.

Hay brujas que prefieren celebrar las navidades junto con su familia si así lo marca la tradición familiar y celebrar, por otra parte, Yule de manera privada ellas solas o con otras brujas. Es costumbre brujeril hacer un pequeño altar de Yule, con elementos propios de la época.

tronco de yule ardiendo

En el hemisferio sur, Yule coincide con la celebración en algunas regiones de la noche de San Juan, donde se hacen hogueras como símbolo de despedida de lo viejo y bienvenida a lo nuevo. Esto coincide con la tradición del tronco de Yule, que se deja arder toda la noche para despedir lo viejo y usar sus cenizas para fortalecer las cosechas y los deseos.

Parece buena idea aprovechar la coincidencia de ambas celebraciones para lanzar al fuego todo lo viejo y ordenar las ideas para afrontar una nueva etapa con nuevas metas. Da la bienvenida a la etapa solar. Prueba a escribir aquellas cosas que ya no quieras mantener para la nueva etapa y piensa en la etapa luminosa que se acerca. En cómo la vas a aprovechar.

¿Cómo celebras Yule?

yule solsticio invierno

Estés en el hemisferio en el que estés, Yule coincide en que es un buen momento para meditar, para analizarnos y para ordenar nuestra vida. Al igual que las cosechas, plantaremos las semillas para luego recoger su fruto meses después. Por eso también es buen momento para plantear proyectos y metas para los siguientes meses, con paciencia.

Es costumbre decidir empezar el año con un propósito: adelgazar, salir a correr, comer menos dulces… No es el momento. Ahora piensas en esa meta. Sin embargo, Yule es época de esperar, por eso tantas metas de año nuevo fracasan. Estos objetivos reflexiónalos ahora, pero déjalos para Imbolic o para Ostara, cuando las cosas son fértiles, arraigan y crecen.

Como ves, el solsticio de invierno ha tenido muchas formas de celebrarse, dependiendo de la época y la civilización. Algunas tradiciones se han perdido y otras se mantienen hoy en día. Más allá de una fiesta cristiana, el solsticio de invierno es una época con mucho peso en la sociedad y, si te fijas, sin importar creencia o cultura, los valores son los mismos: nacimiento, familia, hogar y meditación.

Y tú, ¿cómo celebras Yule?


Zoe

¡Hola! Soy Zoe Renne Revilois pero puedes llamarme Zoe.   Si tuviera que definirme en unas pocas palabras diría que soy una joven escritora, con ganas de acaparar todo el conocimiento posible.   También soy una bruja. De las buenas. Y quiero compartir las cosas que sé sobre el mundo mágico. Espero que el contenido de este blog te parezca interesante. ¡Feliz Lectura!

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